Evgenia
Era de noche en Moscú. Navegando por internet, de repente la vi. Decidí escribirle y proponerle una sesión de fotos. A pesar de la distancia (ella en San Petersburgo, yo en Moscú), discutimos la idea, elegimos el estilo y fijamos una fecha. Encontramos un estudio y organizamos todos los detalles.
El día acordado, volé a San Petersburgo y fuimos directamente a la sesión. Al principio, estaba nerviosa porque rara vez se había tomado fotos, pero en pocos minutos logró relajarse y mostrarse completamente en cámara. El resultado: una serie de fotos increíbles. A veces, todo lo que se necesita para una gran sesión es atreverse. 😊✨